Launchpad se ve bien en las demos de Apple. En la práctica, es un muro a pantalla completa con todas las apps instaladas en tu Mac, ordenadas alfabéticamente por defecto, repartidas en varias páginas, con apps que nunca has abierto junto a apps que usas cada hora. Encontrar algo significa deslizarte por páginas o usar la barra de búsqueda de arriba (momento en el que igual te da por usar Spotlight directamente).
Para esa app ocasional que no encuentras en otro sitio, Launchpad funciona. Como lanzador diario, es demasiado lento y demasiado desordenado.
Por qué Launchpad se siente lento
Se suman tres cosas:
- Ocupa toda la pantalla: activar Launchpad cubre todo tu espacio de trabajo. Pierdes el contexto visual de lo que estabas haciendo. Después de abrir una app, quedas desorientado un momento.
- Sin organización real: el orden alfabético no refleja cómo trabajas. Puedes crear carpetas, pero son limitadas: cuadrículas de iconos pequeñas, sin nombres visibles hasta que abres la carpeta, y se reordenan si mueves algo.
- Demasiados iconos: Launchpad muestra utilidades del sistema, apps auxiliares y herramientas que olvidaste que habías instalado. La proporción de señal frente a ruido es pésima.
El resultado es que la mayoría de los usuarios avanzados dejan de usar Launchpad por completo y recurren a Spotlight o al Dock, cada uno con sus propias limitaciones.
Un lanzador seleccionado por ti
Jetty muestra solo las apps que has decidido incluir, organizadas como tú quieras. Se abre en un panel compacto sobre tu espacio de trabajo actual, sin ocupar toda la pantalla, sin perder el contexto. Ves lo que necesitas y nada más.
Señal, no ruido
Si usas activamente 20 apps, deberías ver 20 apps, no 80. Los paneles de Jetty contienen exactamente lo que has puesto en ellos. Sin utilidades del sistema saturando la vista, sin apps que instalaste una vez y olvidaste.
Sin perder el contexto
Jetty se abre como un desplegable desde la barra de menús. Tu espacio de trabajo actual permanece visible detrás. Abres una app y vuelves justo donde estabas, sin transición a pantalla completa, sin tener que reorientarte.
Organizado desde el primer día
Arrastra tus apps a paneles con nombre y se quedan ahí. Sin pelear con el sistema de carpetas de Launchpad, sin apps que saltan a páginas distintas tras una actualización. Tu organización es tuya y se mantiene tal cual.